"Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios. Pero nunca supimos de qué estaba hecha el Alma".        

Mario Benedetti 

 

                                                               

Mario Benedetti tiene razón. Nadie nos ha enseñado de que está hecha el alma, pero si guardamos silencio, si paramos un momento el ritmo, si abrimos nuestros sentidos y ampliamos un poquito nuestra conciencia, empezaremos a conocer cómo es  nuestra Alma. 

 

Ella está ahí, dentro. Probablemente debajo de un montón de chismes, disfraces, caretas y armaduras, que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida y que nos han ido alejando de ella.

 

En nuestra práctica terapéutica tenemos que ayudar a nuestros pacientes a lidiar con todos esos aspectos que van distorsionado, limitando, ahogando a esa Alma que reside en  lo mas profundo de su ser. 

 

No es un trabajo fácil, pero sí hemos descubiertos que todos nuestros pacientes saben reconocer ese aspecto puro de su propio ser y cuando topan con él, con su Alma, no hacen falta muchas más palabras. La reconocen de inmediato. Ya no hay confusión, hay calma y certeza. Hay reconocimiento de sí mismo y  encuentro.

 

Podemos reconocer el caracter divino de nuestra propia naturaleza, sentimos la conexión con todos y con todo. Lo que me pasa a mi tiene una resonancia y lo que pasa fuera  resuena en mi. Puedo reconocerme en el otro y diferenciarme de él o ella.

 

La mente deja de tener un papel tan predominante y la espiritualidad va cogiendo más y más espacio, la vida cobra otro sentido y aumenta la comprensión de la misma. Todo cabe y todo tiene su papel. Nada sobra.

 

Nuestra Alma es una sabia viajera del tiempo y del espacio y solo espera que tu la descubras. 

 

 

 

 


TALLER: DISFRUTA DEL CAMINO                  17 Y 18 DE FEBRERO DE 2017

Por segundo año,  confiamos en Ana Raventós para guiarnos por los SENDEROS DEL ALMA.

 

Ella conducirá este Taller en un recorrido desde nuestra MENTE a nuestra ALMA. Iremos "Des-habilitando" creencias, trabajando con nuestro ego, con los disfraces que nos vamos poniendo para poder adaptarnos a lo que vivimos, para poder re-conectarnos a nuestro SER.